<<Biblioteca Digital del Portal<<Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)<<Revista Interamericana de Bibliografía (RIB) 1997, No. 1-4<<Artículo
Colección: Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 1-4
Título: 1997
Sección: Artículos / Articles
IV
Un elemento que Bianco reelabora del soneto gongorino es el contenido de la frase sombras suele vestir. En este caso, el novelista no se limita a duplicar el alcance referencial que estas palabras tienen en el verso, sino que se vale de su sentido para potenciar la ambigüedad del relato.
Tanto en la novela como en el poema el hecho de vestir sombras pone al cuerpo como figura central del texto y sugiere un matiz complementario en el modo en que el tema de la representación del otro (Jacinta, la amada) debe ser entendido.
En primer lugar, el título de Bianco opera, en relación al verso de Góngora, un claro procedimiento de ambigüación semántica. En el terceto, la frase sombras suele vestir remite más allá del hipérbaton que se interpone en la estructura a un sujeto gramatical explícito: el sueño. El título de Bianco, en cambio, al elidir al hacer tácito ese sujeto gramatical instaura un mecanismo textual más complejo: su interpretación tolera al menos dos soluciones.
Leído en el orden en que en la novela aparecen los paratextos, el epígrafe opera inicialmente ante el lector como primer elemento desambigüador: es el sueño, indica el sentido del terceto, el que suele vestir sombras. Pero también, si seguimos las posibilidades interpretativas que ofrece el resto de la novela, es Jacinta la que inmediatamente se nos aparece como responsable de la acción.
Esta dualidad en el título de Bianco confirma lo que hemos venido sosteniendo hasta aquí. Los dos paradigmas referenciales que admite la elisión del sujeto gramatical ([el sueño] ...sombras suele vestir; [Jacinta] ...sombras suele vestir) no hace sino sugerir una ecuación textual que la novela plantea de este modo: Jacinta es el sueño.

