Colección: Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 1-4
Título: 1997
Sección: Reseñas Criticas / Critical Reviews
Irena R. MAKARKI, General Editor and Compiler. Encyclopedia of Contemporary
Literary Theory: Approaches, Scholars, Terms. Toronto: University of Toronto
Press, 1994. xiv, 55 p.
Los diccionarios y enciclopedias relacionados con la teoría de la literatura,
y con mayor amplitud con todo el campo de los estudios literarios, ocupan
un lugar especial en las bibliotecas de quienes se dedican a estas disciplinas.
Claro está que muchas veces, bajo nombres más o menos similares, aparecen
libros de referencia de tipos distintos.
Por una parte, la dificultad de dominar una terminología que vive y va variando
a lo largo del tiempo obliga a usar diccionarios cuyo objetivo principal es
darnos rápidamente el significado de los vocablos técnicos de la disciplina:
así ocurre con las obras de Lázaro Carreter (1968), Cudon (1987) y Fowler
(1987). Estos libros son útiles para una primera aproximación al tema o para
verificar que nuestra comprensión de un determinado vocablo es la correcta.
Un lugar distinto ocupan aquellos libros que, aunque ocasionalmente se llamen
diccionarios, son en verdad enciclopedias compactas, muchas veces de notable
calidad en cuanto a la condensación de los materiales incluidos. En español
teníamos ya desde hace un buen número de años un libro central en ese sentido,
a saber Ducrot y Tororov 1974, ejemplarmente traducido por Enrique Pezzoni.
Cerca de él colocaríamos, en el hipotético anaquel de los libros de este tipo,
el brillante y escueto de Prince (1989) sobre narratología, el de Greimas
Courtés (1982), de orientación semiótica, y el que Angelo Marchese publicó
originariamente en italiano, y cuya traducción al español por Joaquín Forradellas
es una verdadera reelaboración (Marchese y Forradellas 1989): libro amplio
y útil, este último, en el espectro de los temas tratados.
Por último, debemos mencinar las grandes obras enciclopédicas (grandes aunque
aparezcan en un solo volumen, que puede llegar hasta cerca de un millar de
páginas), como son las ya clásica de Preminger (1974), la más reciente de
Groden y Kreiswirth (1994), y la que ahora comentamos (Makaryk 1994). En estos
casos cada artículo es una pequeña (y a veces no tan pequeña) monografía,
por lo general confiada a un especialista en ese tema concreto, dotada de
adecuadas referencias bibliográficas. La utilidad de las obras de este tipo
es máxima, y acceder a ellas (como, en otro orden de cosas, consultar la Britannica
o la Brockhaus) es entrar de lleno en la disciplina, de la mano de
un instrumento confiable. Así por ejemplo, en la obra de referencia que es
motivo e esta reseña, leer los artículos sobre Benedetto Croce o Paul de Man,
sobre Helene Cixous o Simone de Beauvoir (debidos, respectivamente, a Francesco
Loriggio, Dan Latimer, Barbara Godard y Kristin Brady) es contar con sucintas
presentaciones a cada una de las personalidades estudiadas, realizadas en
un alto nivel de competencia profesional.
En el mundo académico hispanoamericano y en general hispánico, no existe el
mismo hábito de consulta de obras de referencia que caracteriza al mundo anglosajón
y germánico; inclusive es frecuente que las bibliotecas no se encuentres adecuadamente
dotadas en este orden de cosas. Es lástima que así sea, pues las buenas obras
de referencia pueden desempeñar un papel fundamental en la vida del investigador,
estableciendo un primer panorama o bosquejo que permite determinar lo ya conocido
(lo con-sabido) y, por oposición, las zonas necesitadas de mayor profundización.
Por eso destacamos la aparición de obras de este tipo. La enciclopedia de
teoría literaria contemporánea que comentamos es una obra sumamente valiosa,
que ocupará un lugar por derecho propio en las bibliotecas universitarias,
así como en las bibliotecas personales de quienes tengan un interés permanente
en la materia tratada.
Por otra parte, las obras de similares características suelen entrar en competencia
entre sí, de modo que es natural compararlas con otras del mismo tipo. En
este caso, las comparaciones más pertinentes son las que pueden establecerse
entre esta obra y la de Groden y Kreiswirth, aparecida más o menos al mismo
tiempo.
La profesora Makaryk (catedrática en la Universidad de Ottawa) ha optado por
un división del libro en los tres sectores indicados por el subtítulo: enfoques,
especialistas y términos. Los autores de la otra enciclopedia, en cambio,
ordenan el material en forma más práctica, en un sola secuencia alfabética.
La decisión de Makaryk complica innecesariamente la tarea de quien consulta
la obra, eliminando la simplicidad de un ordenamiento alfabético general.
Además, impide que palabras naturalmente relacionadas, pero que pertenecen
a órdenes distintos del conocimiento, aparezcan próximas o cintiguas. Por
ejemplo, en Marchese y Forradellas 1989, junto a Estructuralismo
aparece Estructura (en rigor, inmediatamente antes), y parece
bastante lógico que así sea. En Makaryk, en cambio, en la sección Enfoques
hay un largo artículo Structuralism (pp. 199-204), pero en la
sección Términos no aparece ningún artículo Estructura; en cambio,
inmediatamente después de Structuralism, el artículo general,
aparece otro sobre Structuralism, Polish (pp. 204-208), casi de
la misma extensión que el anterior. El estructuralismo polaco puede ser muy
importante, pero en ese caso habría que dedicar artículos similares o tras
escuelas nacionales, lo cual no es el caso.
La cuestión de las nacionalidades merece un comentario aparte. Salvo un caso
como el ya citado (estructuralismo polaco) hay poca atención al desarrollo
de la teoría literaria en países específicos (por ejemplo, Gran Bretaña, por
citar sólo uno). Contrasta esto con el libro de Groden y Kreiswirth, en el
cual aparecen artículos sobre la teoría y la crítica en el contexto africano,
afroamericano, estadunidense, australiano, británico, canadiense (¡ausente
este último en una obra escrita en Ottawa y publicada en Toronto!), caribeño,
chino, francés, etc. Creemos que los panoramas nacionales están más que justificados
en una obra de referencia como ésta: si se trata de países con cuyo movimiento
cultural estamos familiarizados, como Francia, un artículo al respecto reduciría
a un panorama ajustado y útil nuestro conocimiento, a veces fragmentario;
si se trata de un país o zona del mundo del que sabemos menos, como China,
lo que nos diga el diccionario nos serviria, al menos, para adquirir un conocimiento
esquemático y provisional.
Ya se ve, entonces, que la compilación de una obra de este tipo dista mucho
de ser simple. La tarea presenta muchos riesgos, de los cuales no es el menor
el dejar traslucir las limitaciones culturales, o la incapacidad de salir
de una cierta insularidad mental, del compilador.
A pesar de estos reparos, insistimos en considerar valioso este libro de referencia,
especialmente en lo que se refiere a su sección central, Scholars,
que merece leerse por el interés intrínseco de los artículos, como una colección
de biografías académicas de los hombres y mujeres fundamentales en la teoría
literaria contemporánea.
Universidad Nacional de Tucumán DAVID
LAGMANOVICH
Argentina

